Miles de personas se congregaron en Guadalajara el sábado por la tarde, unidas en protesta contra la intervención extranjera en Venezuela. Los colectivos locales, junto con ciudadanos preocupados, ocuparon las principales calles, alzando sus voces en rechazo a la política internacional que afecta la soberanía de naciones latinoamericanas. La manifestación, marcada por pancartas y consignas, fue un reflejo del creciente descontento en la región sobre el papel de potencias externas en los asuntos internos de Venezuela.
Los participantes expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano, destacando las difíciles condiciones que enfrentan a raíz de la crisis política y humanitaria. A lo largo de la marcha, se llevaron a cabo discursos que enfatizaron la importancia del respeto a la autodeterminación de los pueblos. “No a la intervención, sí a la autodeterminación”, se leía en muchas de las pancartas, simbolizando el llamando a una solución pacífica y soberana a la crisis.
La convocatoria fue apoyada por diversas organizaciones sociales, que unieron fuerzas para generar conciencia sobre la situación en Venezuela y el impacto que la intervención extranjera tiene en la región. Los organizadores afirmaron que actividades como estas son cruciales para mantener la presión sobre los gobiernos y para exigir acciones más respetuosas de la autonomía de otros países.
Entre los asistentes, hubo una notable mezcla de jóvenes y adultos, lo que reflejó un amplio espectro de preocupaciones por la política externa de México y su relación con los países latinoamericanos. La movilización en Guadalajara es parte de un movimiento más amplio que busca generar conciencia y promover el respeto por la soberanía, no solo de Venezuela, sino de todo el continente.
Los colectivos que organizaron la protesta esperan que su mensaje resuene más allá de las fronteras de México, alentando a otras ciudades a manifestarse en solidaridad con Venezuela y a cuestionar la intervención extranjera en asuntos internos de naciones soberanas. Finalmente, la protesta concluyó de manera pacífica, pero dejó claro que la voz del pueblo se escucha fuerte y claro contra la injerencia externa en América Latina.
Por Telediario
3 Jan, 2026





