En el contexto actual, varios buques vinculados a Venezuela han optado por cambiar de bandera o declararse apátridas, es decir, sin nacionalidad oficial, con el fin de eludir sanciones internacionales y hacer más difícil su captura. Este fenómeno se evidenció con el petrolero Bella 1, que formaba parte de una denominada “flota fantasma” dedicada al transporte de petróleo sancionado y que intentó escapar de las autoridades mediante la alteración de su bandera y su nombre, antes de ser finalmente incautado por Estados Unidos tras una prolongada persecución en el Atlántico.
Para profundizar en esta problemática, entrevistamos a José Pérez, un ex trabajador de la industria petrolera venezolana. Pérez detalló cómo estas maniobras reflejan los retos que enfrenta Venezuela para exportar petróleo y mantener sus ingresos en medio de las estrictas sanciones internacionales.
La incautación del petrolero Bella Uno, que transportaba crudo venezolano y operaba bajo bandera rusa, forma parte de los esfuerzos de Estados Unidos por hacer cumplir las sanciones y frenar el comercio ilícito de petróleo. infobae
José Pérez también evaluó las implicaciones de esta acción, señalando que, con el aumento de la presión internacional y la supervisión activa de Estados Unidos en la captura de estos buques, las consecuencias para Venezuela podrían ser significativas.
Desde su perspectiva, si Estados Unidos decidiera intervenir directamente en el manejo o control de los recursos petroleros de Venezuela, las repercusiones se sentirían a múltiples niveles: político, económico, operativo y social, afectando tanto a Venezuela como a la región en su conjunto.
Pérez añadió que el pueblo venezolano mantiene como principal anhelo el deseo de una Venezuela libre, donde se garanticen y respeten los derechos humanos.
Fuente original: Noticias Notivalle
Por Mario Campos
7 Jan, 2026





