A sus seis años, Lexi Hargrave enfrenta una de las batallas más difíciles de su vida: un diagnóstico en etapa cuatro de neuroblastoma, un tipo de cáncer agresivo que ha cambiado por completo la rutina de su familia. Sin embargo, su historia no es solo de enfermedad, sino también de fortaleza, amor y una comunidad que se ha unido para acompañarla en el camino.
Este domingo, familiares, amigos y residentes de la comunidad se reunieron en una recaudación de fondos organizada en apoyo a Lexi y a otras familias que atraviesan situaciones médicas similares. El evento fue un reflejo del respaldo que ha rodeado a la pequeña desde que recibió su diagnóstico.
“Yo tengo muchos meses, semanas, que no la veía de esta manera”, expresó su madre, Mónica Hargrave, al describir la emoción de ver a su hija sonreír y disfrutar el momento.
Mónica explicó que, tras el diagnóstico, ella y su esposo decidieron organizar la recaudación inicialmente para apoyar a Lexi. Sin embargo, con el paso de los meses, conocieron a otras familias que también enfrentan no solo una carga médica, sino financiera, emocional y mental.
“Era más grande que nosotros”, dijo. “Hay muchas familias que batallan financieramente, emocionalmente, mentalmente”.
Recibir un diagnóstico de cáncer infantil, añadió, puede hacer que todo se vuelva oscuro. Pero el apoyo de personas que muchas veces ni siquiera conocían ha sido una luz en medio del proceso.
“Cuando te dan este diagnóstico se te cierra el mundo y piensas que estás solo”, compartió Mónica. “Saber que hay gente que quiere tanto a Lexi y a mi familia, y que está dispuesta a ayudar en lo más mínimo o en lo más grande, es algo que no se puede agradecer con palabras”.
Antes de su diagnóstico en octubre, Lexi era una niña llena de energía. Practicaba gimnasia, corría, jugaba y siempre estaba en movimiento. Su mamá recuerda que, tanto en la escuela como en el gimnasio, su sonrisa iluminaba cualquier lugar.
“Siempre con una luz, con una sonrisa… hacía reír a todo el mundo”, relató.
Durante el evento, Lexi volvió a mostrar esa chispa al bailar y demostrar sus habilidades de gimnasia, acompañada de sus amiguitos de la escuela. Sin embargo, su familia reconoce que no todos los días son así.
El diagnóstico abrió una nueva realidad marcada por quimioterapias, hospitales y constantes viajes a distintas ciudades para procedimientos médicos, enfrentando un pronóstico que ronda el 50 por ciento. Aun así, su familia asegura que la mayor fortaleza de Lexi ha sido el amor que la rodea.
Sus tías, Angélica y Adriana Sifuentes, destacaron la generosidad de la comunidad que las ha sorprendido desde el primer momento.
“Hace que nuestro dolor sea menos y que estemos más fuertes para Lexi”, dijeron. “Es algo muy bonito ver tanta empatía”.
Una presencia clave en esta batalla es su hermanita Yaslin, quien cuida de Lexi, juega con ella y se asegura de que se divierta, convirtiéndose en un apoyo constante dentro de la familia.
La familia Hargrave agradece profundamente el respaldo recibido y asegura que ese apoyo les da fuerzas para seguir adelante. Quienes deseen contribuir pueden hacerlo a través escaneando el código QR.
La lucha de Lexi continúa, y junto a ella, la esperanza de su familia y de una comunidad que no la ha dejado sola.





